Halo de luz, marca y mañana

Author: Javier F. Noya /


   Supongo que ya estaremos preparados para aliviar el tiempo perdido que se fue soplado por vientos de luna menguante. Supongo que las velas negras que se inflan con el desaprensivo empujón oscuro, nos derivarán al terreno de los desarmes consentidos y los fingidos, todos igual a pedir de lengua ardiendo.  Supongo que un conteo caprichoso augura cuarenta y ocho veces de despedidas silenciosas y última fricción de sexos. Supongo que una lluvia de temores y las corrientes de los sudores hechizados por el doquier de nuestras cópulas nimias (un cotidiano estertor de minutos falleciendo en la espera de cualquier transporte) despertarán con el contacto principesco del diente mordiendo el labio, pues los cuentos de hadas mienten: la laceración de lo conquistado es la única virtud monárquica, su verdadera propiedad; jamás lo serán el amor o esta amalgama de humedad y siestas sobre tu pecho con las que recobro aliento.
     Y supongo que especulo con algunas revoluciones por segundo tan diáfanas como el triángulo de luz que ilumina tu tatuaje (te marca el sol, te abriga  la luna que lo acopla y las plumas del pasado ascienden como el polvo denunciado por el revuelo de mis manos arrancándote los breteles), porque habiendo sido hombre muerto, con tripas hechas humo y nalgas olvidadas, perdidas en la rutina de excretar noches sin arte, se conoce bien lo que significa el frío.
       Entonces, si transpira mi lado, el que el azar acercó a tu perfume, si huelo más que sangre seca de costras viejas, si olvido mis biberones de imposibilidad y mis pastillas contra las utopías sólo me provocan acidez, si las yemas de mis dedos tocan tu aquí, se  deslizan  acariciando el sol/la luna que guarda tu espalda como un ángel libre, un echado del paraíso que eligió protegerte por sí mismo, entonces por qué no suponer que supongo     que hay colores verdaderos esperando lo que será.

13 comentarios:

Natàlia Tàrraco dijo...

Es un buen suponer, merece la pena suponerlo.
!Salve! lunero.

Darío dijo...

Vamos superando imposibilidades y descosiendo utopías... Un abrazo.

Marisa dijo...

El halo de luz descubrirá esos colores verdaderos, hijos del arco iris de la ilusión, padres del renacimiento de la mañana.
La esperanza siempre fue un color.

Impresionante tu prosa, Javier.
Un beso.

Cecy dijo...

Es un buen suponer, merce ser visto unas cuantas veces mas, para que se fije esa luz, en los detalles que te devuelve la respiración.

Un beso Javier.

Horacio Beascochea dijo...

Un gran suponer, esperanzador, utópico, necesario.

Abrazo

Yoni Bigud dijo...

Usted supone demasiadas cosas. Las supone muy bien en cuanto a las formas, y eso es lo que a mí más me llega.

Muy bueno.


Un saludo.

TORO SALVAJE dijo...

No sé lo que vendrá pero he acabado de leerte con el corazón helado.

Saludos.

Jorge Ampuero dijo...

Al menos el verdadero amor nunca pierde el tiempo.

Saludos.

Siesta dijo...

Gracias por la visita!!

y ya he cumplido con su deseo jajaja

besosos desde mi siesta

Ginebra Peñalver dijo...

Una vez más me he de quitar el sombrero Javier...leerte es caer inmersa en un diluvio maravilloso de letras nacidas de un exquisito sentir...muestras la vida y todo lo que ella conlleva y nos conlleva irremediablemente, desde una riqueza verbal y emocional extraordinaria...

Un deleite, siempre...

Muackss!! ;-)

silvia zappia dijo...

qué dominio de la palabra, de la imagen!

hay colores verdaderos, los hay.

abrazo, troesma*

LA ZARZAMORA dijo...

Cuando hastiados de sensaciones yermas, de sangre que se ha coagulado en el corazón y ha helado las ansias de recorrer un cuerpo como cuando contábamos las canicas que ganábamos de niños,con esa ilusión de ver brillar en nuestras manos el arco iris a través de la luz en caleidoscopios, no podré esperar besar algún día ese cuerpo, que late como yo en la esa esquina que está más lejos que el deseo.
Besos, Javier.

Gabriella dijo...

Hoy tuve ganas de ti...

Publicar un comentario