Éramos sólo las sombras de nuestras manos jugando a hacer dibujos gráciles, informes y efímeros en la pared. Aquel instante era nuestros dedos apretándose, entrelazándose, dándonos caricias como remedio para el alma, tu mirada lánguida y tu pérdida.
VOS TU MANO
Author: Javier F. Noya /Éramos sólo las sombras de nuestras manos jugando a hacer dibujos gráciles, informes y efímeros en la pared. Aquel instante era nuestros dedos apretándose, entrelazándose, dándonos caricias como remedio para el alma, tu mirada lánguida y tu pérdida.
Matar al sello
Author: Javier F. Noya /
Toda una vida,
Una vertiente de homicidios
perdiendo presas y contigos.
Vértices de inflexiones
que dan en el blanco
de esta imperfecta guarida
de lo conveniente:
el nombre que mi memoria
clama entre sentidos ausentes
para guarecer la cordura
y prender de una pulsión en ciernes
la creciente del turbio cristal del agobio:
Dignidad perdida,
salario carcomido.
No me pidan valor
ni formularios completos
ni una culpa confesada
ni un frenesí sin causa
porque sólo desarmaré
la bala que me espera
con perdigones de principios.
A veces, merman las fuerzas.
Me urge tirar hacia el vacío
los cartílagos de mi condición,
un grueso fragor de ensueños
Purgando su inquietud.
una pereza de la resignación
que repta en mi periplo
sin tentar rebeldías convenidas.
Aquí , en este poema velado,
No se ruega por lastimosas duraciones.
Quebrarás tu crear,
y ladrarás y todo será la opción,
la holgada llanura de la pertinacia
que espera la devoción de tu insomnio
Y las ofrendas de tus talentos.
Será la libertad sin formulario.
Contrapunto de haikus (gracias Rayuela, autora de este exquisito contrapunto)
Author: Javier F. Noya /cuando te leo
soy la llama que arde
en el otoño*
Está claro que la autora es Rayuela, y es una delicia de haiku. que lo disfruten.
Sobre un accesorio necesario para el otoño
Author: Javier F. Noya /Unos labios ajados
por tantos besos perdidos
tejía con la humedad
de este otoño de plomo
frases que, por su peso,
caían al vacío ni bien
traspasaban la ventana.
Sólo una,
remando con su propio lamento
y protegida por la niebla del tabaco,
quedó suspendida
en la deriva del cristal:
"llueve tanta melancolía...
y yo sin parapenas".
Otoño sobrante
Author: Javier F. Noya /es una muerte
que acaricia nuestro cuerpo
atado a la fatalidad
de una conciencia estéril:
las palabras que sobran
agonizan y se agotan
por remontar
este eterno principio.
Calor austero el del sol
que no sobrepasa
el resplandor del otoño
y anticipa a las semillas
su cercenado destino.
La vida es una sonrisa
de involuntario resucitado
que se revuelve en su deriva
comprobando la eternidad
como sobra de su materia.
Soltar las suelas de los pies
Author: Javier F. Noya /las suelas de mis pies.
Corrí liberado
por las cortinas alegres de la lluvia.
Mi rumbo no es un sentido.
Acaso los oídos
que perciben la rompiente ven mejor.
Tomado de las crines del sueño
galopo entre los gritos invisibles
mientras la lluvia alienta la creciente.
Naranja y azul,
estrepitosamente,
el aire seca y el pulso se expande,
un desesperado aro de brazadas
nos lleva más allá de nuestra piel.
Llegamos a una orilla
donde quisimos ahogarnos,
consumir todo el aire,
agitarnos con la rotura del mar
y donde,
también,
supimos amanecer.