Dos guitarras negras (para Spinetta, por su libro y por sus arpegios que suenan en mi Les Paul)

Author: Javier F. Noya /

Yo tengo dos guitarras negras.
Tensan sus cuerdas
y preparan sus versos
cuando el sonido de mi voz
pretende irse con el viento.

Yo tengo un consejero
que se oculta en sus sin color
por donde reptan
las metáforas del vuelo
y las alas de lo que tiene sentido.

Yo tengo dos guitarras negras
y una me inspira
y la otra me motiva
y las dos me obligan
a repetir sus tiempos.

Yo tengo seis cuerdas
y varios versos
que son abrazo
de su artesano
en esta noche sin festejo
ni rimas para la luna.

Yo tengo dos guitarras negras
extrañando a su creador
esta flaca madrugada.
Una descansa en la biblioteca,
en silencio,
la otra se acurruca en mi pecho,
sin decir nada.

32 comentarios:

El Gaucho Santillán dijo...

Buen tributo al Flaco.

Hermosa la Les Pauls.

Pero al Flaco, (y a mì), le gustaba la "335"

Un abrazo.

El Joven llamado Cuervo dijo...

Flaca fue la madrugada y flacos los días que le siguen. Flaco el mundo, para nosotros los socios del desierte. Qué estalle esa Les Paul. Un abrazo.

Pluma Roja dijo...

Yo no conocí al flaco, pero he leído en varios blogs acerca de él. Debe haber sido un gran artista por los justos homenajes a su nombre.

Un abrazo.

Eleanor Smith # dijo...

Javierrr!!! ¿Ahora qué hago con estas lágrimas emocionadas, me queres decir che?

Tus guitarras negras deben sentirse orgullosas por partida doble: por homenajear al flaco y por el dueño que las acaricia.

Un bezzz

Rossina dijo...

está bueno que las cosas alguna vez sepan que nos hemos ido, y no que como nos narra el maestro en su aleph se trate del primero de una serie de cambios: La candente mañana de febrero en que Beatriz Viterbo murió, después de una imperiosa agonía que no se rebajó un solo instante ni al sentimentalismo ni al miedo, noté que las carteleras de fierro de la Plaza Constitución habían renovado no sé qué aviso de cigarrillos rubios; el hecho me dolió, pues comprendí que el incesante y vasto universo ya se apartaba de ella y que ese cambio era el primero de una serie infinita.

Malena dijo...

No sé si las guitarras deberían guardar un minuto de silencio o hacer vibrar sus cuerdas para acompañar al flaco.

Precioso, Javier.

Humberto Dib dijo...

Lloran las Fenders y las Gibsons, y también las Faims...
Un abrazo.
HD

noah dijo...

Que buen homenaje, Javier.

Un abrazo

ALA_STRANGE dijo...

En ningún momento pido indulto para mí, ni para el desconocido. Igual en mi poema el desconocido no es el indultado sino él que sabe quienes traicionaron sus ideas. El indultado es el traidor, el que es indultado por el otro bando.
“Vigilaras el viso de mis laureles”: El yo lirico tiene al gloria del Aladine Sane, no busca perdón porque se mantiene firme en su causa. Repito: El que es indultado ( por la sociedad burguesa, no por el yo lirico) es el desterrado, “dejarte a la noche”.

PD: siempre excelente tu escritura

Cecy dijo...

El primer concierto que presencie en mi vida, fue ir a ver al flaco, fue casualidad...que mucha de su poesía después me marco el caminar por estas rutas de la vida.
Agradezco haber ido y tener vueltas.

Precioso homenaje.
Un abrazo Javier.

nuiT.·* dijo...

Tiempo sin venir a este rincón tuyo de letras en tránsito... Me encantó el homenaje...

Un abrazo!!! :)

Rayuela dijo...

Haré un verso,
prometeré mi calma



abrazo, maestro*

GABU dijo...

Hoy me pasé el día entero escuchando canciones del FLACO,es inevitable que la tristeza aún me invada,lo extraño,extraño sus palabras tanto tanto... :(

P.D.:Desde hace más de una semana,son muchos los instrumentos que han quedado enmudecidos y huérfanos de armonía... :(

BESITOS MELANCÓLICOS

TORO SALVAJE dijo...

Y yo no lo conocía.
A raíz de los homenajes lo he conocido.

Horacio Beascochea dijo...

Muy buen tributo.

Saludos

VeroniKa dijo...

yo tengo una guitarra negra
que nunca fue tocada
esperaba las caricias del poeta
o el silencio de la madrugada.

MTeresa dijo...

Un merecido homenaje
a las cuerdas de la guitarra,
precioso

LA ZARZAMORA dijo...

Un sentido epitafio a las cuerdas de una voz única.

Besos, Javier.

Jabo dijo...

No lo conocía, pero me ha parecido un emotivo homenaje. Saludos. Jabo

Marcia dijo...

Que grato transitar por tus letras.
Voy a estar cerca.
Un abrazo desde la poesía

Ginebra dijo...

Precioso homenaje Javier…

Tú tienes dos guitarras negras…y un alma enorme y bella para acurrucarlas y tocarlas…

Bsazos amigo!

Miguel de la Torre Padilla dijo...

Pase por tu blog y fue todo un honor, estoy repasando tus poemas y todos son de una calidez insuperable, me quedo como seguidor y prometo volver, desde Jaén un abrazo

RECOMENZAR dijo...

Me gusta la música las letras de tu blog. me gusta cuando comentas eres poeta siempre y hoy

Yoni Bigud dijo...

Excelente homenaje. Alto vuelo el suyo.

Un saludo.

zayi dijo...

Probablemente la que esté lejos de ti, sea la que más te necesita.
Las guitarras en los hombres, siempre han sido más que mera música...son alma.

Un besito.

MTeresa dijo...

Te vuelvo a leer
con gran placer,
y te deseo un feliz
fin se demana

Edurne dijo...

Ay, qué bello poema, Javier... ese final, me encanta!
Te aplaudo un rato largo!

Besos.
;)

María dijo...

Hoy tu poema llega como sinfonía de sonidos y letras, hoy nos has regalado tus guitarras negras a través de tus palabras.

Un beso.

sandocan en bicicleta dijo...

yo no tengo dos guitarras negras
tengo una sola verde
que suena genial
cuando no soy yo el que la toca.

excelente entrada!
saludo desde la lejania.

Rayuela dijo...

cuándo volverá el deleite de sus palabras?


abrazo*

Susana Peiró dijo...

Bello, muy Bello tu homenaje, Javier. ¿Sabés qué? Esta letra pide música…y la pide a gritos. Ojalá te animes y alguna vez grabes este trabajo. En algún lugar, se emocionará un Flaco, y nosotros con él, sin dudas.
Un abrazo querido Amigo.

Rochies dijo...

me sumo a la pregunta de mi amiga Rayuela.
hágase cargo de su público.

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