Cadena alimenticia

Author: Javier F. Noya /

Está por amanecer. Por la autopista Lugones despuntan los primeros violáceos. Una figura adosada a la robustez de un Eucalipto del parque Tres de Febrero, despabila su quietud flexionando el brazo con el que lleva el cigarrillo a la boca. Ya no mira hacia uno y otro lado, sabe que es inútil. Esta noche ya pasó y queda el regusto de contabilizar lo que se ha hecho, una lista que contendrá lo necesario para volver mañana, jamás para nunca regresar. Odia ese momento donde todo molesta: las botas, la peluca, el corsé ajustado, el maquillaje; todo se pegotea más que la baba de los clientes y el lubricante de los forros. Hoy fueron dos, bucales, con globito, obvio, a dos cerdos con olor, pero en el auto, bastante rapidito y sin tanto toqueteo. Ahora va a pasar el patrullero, con sus luces azules dando vueltas; ya son las cinco y media. Llegarán los taxis para llevarlas de regreso; hay que compartirlo para que dure la plata, para volver mañana, para comer algo y comprar maquillaje y dormir, para pagar las llamadas de teléfono a mamá y al novio que espera su vuelta al pueblo después de estudiar tanto. Y pica la peluca, llega un auto de improviso con tres tipos; ella fuma, se baja uno, se dirige hacia donde está ella, duelen los tacos y se pegan las medias con el rocío, éste camina muy rápido y los otros se bajaron pero se quedaron al lado del auto mirando para todos lados, y con las manos en el buzo con capucha se le acerca y ella ya está evaluando cuánto le puede cobrar a él y si son dos o los tres depende, cuando la encañona y le dice que le de toda la guita puta de mierda que necesitamos merca carajo dame la guita, y le pone el cañón entre las costillas mientras ella abre la cartera y no conforme le pega con la culata en la cara y ella cae sentada, apoyada en el eucalipto, puta de mierda dame la guita, te quemo acá, mientras pasan las lucecitas azules que ella pondría en su habitación porque le gusta esa cosita psicodélica que dan girando una y otra vez en ese tono que tan bien le sienta a los brillos de la ropa, mezquina de mierda te quemé, y el patrullero pasa y mira y los policías menean la cabeza porque estas chicas ya quieren laburar de día, qué insacibles, con el lío que se arma en el barrio con los vecinos.

18 comentarios:

El Gaucho Santillán dijo...

Que historia tan triste.

Por la historia, y por lo repetida.

un abrazo.

Verbo... dijo...

Es el afán nuestro de cada día.

Un beso.

Yoni Bigud dijo...

Una existencia dura, distinta de todo lo que uno puede imaginar.

Muy bueno.

Un saludo.

TORO SALVAJE dijo...

Mejor que una película.
Todo concentrado y escrito con una maestría que me alucina.
Que bueno que es este relato.
De concurso y de ganarlo.

Saludos.

zayi dijo...

Que angustia...

Un relato tan bueno como veraz. Hay personas que son un asco para el mundo y no me refiero a la chica.

Un besito.

Rayuela dijo...

excelente tu relato
aunque no se trate de ficción. aquí está lo bueno, contar historias cotidianas, (duras,crueles,tristes en este caso) con maestría,hasta hacernos partícipes de ella.


besos*

A.R.N. dijo...

triste historia y bien contada. me gusto.un beso.

SUSANA dijo...

Desde el título (qué acierto!) hasta el punto final, un relato muy, muy bueno Javier! El "tránsito" fue una secuencia sin cortes (y sin compasión) como la historia lo pide, como Vos la entregaste en estas letras.

Muchas Gracias por publicarlas!
Toda vez que el tiempo me lo permita, pasaré para disfrutar de tus trabajos.

Un abrazo!

VeroniKa dijo...

un reflejo urbano pintado al óleo.
muy bueno querido, muy bueno.
besitos

Jabo dijo...

Fuerte y duro, pero real como la vida misma.
Te felicito Javier, me gustó mucho. Saludos. Jabo

MTeresa dijo...

Un relato magnífico
sabes meter al lectos
en el alma de tus letras

Horacio dijo...

Muy buen relato, felicitaciones. Duro y sin concesiones, me gustó mucho.

Saludos

El Mostro dijo...

Excelente. Simple y crudo, directo.

Alma Mateos Taborda dijo...

Magistral relato, triste relidad que nos abruma. Brillante poder de síntesis. y secuencias perfectas. Felicitaciones! Un abrazo.

nuiT.·* dijo...

Cadena alimenticia?

Se me anudaron las "tripas" al leer :X
Crudo texto... aunque se intente dar vuelta
la cara, es una realidad entre tantas...

Un abrazo!

nuiT

NÓMADA dijo...

Qué triste! Qué triste! Qué triste... :_(

Miguel Ángel Gavilán dijo...

Hola, recién entro a tu blog y me enganchñe con este relato. soyd e santa fe, mi nombre es Miguel Angel gavilán y te dejo mi blog así leés algod e loq ue hago y mantenemos en contacto, si te parece. mi blog es www.satencereza.blogspot.com abrazo

Anónimo dijo...

Muy bueno, Pancho...me encantó. Un abrazo. German

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