Superfísica del metamercado

Author: Javier F. Noya /

Previendo que el próximo universo tendrá semejanza con el actual, tengo la certeza de que no vale la pena dejar de esperar determinados cambios; demoler redundancias sin compasión sería una verdadera estupidez (“alcanzame los rollos de cocina que no llego”). Me postro por mi mendrugo diariamente y no dejo lugar al heroísmo, que siempre se reconoce luego de haber muerto, es decir, de haber dejado de existir con la vaga esperanza de volver cuando el próximo universo se inaugure y sospechando que será casi lo mismo (“las latas de arvejas volvieron a aumentar”). Con tiempo suficiente, con una medida servida con un cuentagotas microscópico que agrandamos desde esta temporal pequeñez a la cual le damos el sentido a la vida, pienso decirte sin ningún tipo de tapujo que si se comen las sobras o el banquete se irán todos igual a la misma fosa y que sorbiendo el cóctel de las cinco estrellas o el mate cocido con yerba de ayer se conocerá igual el dolor de panza y la extremaunción, para regocijo de los abundantes pregoneros de la vida futura que te venden por un diezmo más que simples vaguedades, una mitologías con ilustraciones y todo, un consuelo en tus últimos minutos en la medida de que seas conciente de ello (“¿llevamos el Cinzano o el Gancia? ¿Ya pusiste los protectores diarios?”). En fin, quería decirte que no voy a esperar a que en próximas vidas se encuentren nuestras almas y nuestras miserias, ni tampoco dejar de lado esos vicios que tanto te preocupan, puesto que nada más queda para aproximarse a la eternidad que dejarse llevar por cualquier vocación que le otorgue una dirección al deambular diario de nuestras voluntades, percudidas por imaginarios que se acumulan a la lista del supermercado que cada día es más larga y que hace que este carro ya no tenga resistencia y deba empujar como un esclavo hasta la caja donde una fila de inútiles voluntades están esperando que todo pase por el lector del código de barras y se compensen con lo que queda de ahorros en una cuenta hecha plástico magnetizado, que es una pura preocupación de cada semana y cada vencimiento, siempre en la espera del próximo universo que nos hará más felices cuando podamos pensar en ello, para compensar esta vida de perros que no aúllan y ni siquiera tienen celo, sino que deben cuidar de aquello que pueden perder o de lo que pueden, algún día, obtener, especialmente con las promociones de dos por uno de jabones en polvo que son el único polvo que nos motiva echar aunque más no sea en la batea del lavarropas, con suavizante y quitamanchas que garantizan que todo esté muy limpio para que no se manchen las demás ofertas de cien centímetros cúbicos más y media docena de regalo, a la espera de que la constelación de carritos llegue hasta la caja para seguir camino hasta las alacenas que ponen a prueba la elasticidad de nuestras cinturas y me dejan sin ganas de esperar la noche para ver el documental sobre las nuevas galaxias, que no son más que otras ruedas de colores que nos dicen viajan por el universo, este universo, donde un pedazo de partículas intangibles me sugiere que me vaya a la mismísima mierda para no cargar más con las últimas botellas de plástico reciclado de agua saborizada con gusto a lo mismo, para estar bien tranquilos de que todo lo que puede tenerse se tiene a un precio de oferta y en tiempo real en un planeta de virtuosismos promocionales hechos paquetes de cosas que nos harán felices. Y encima si exhalo el aire, bufando, me mirás con cara de qué poca paciencia tengo y qué poco me importa compartir la vida de pareja, palabra a la cual bien le cambiaría el orden de las consonantes (*) para dejarte a la vista una serie de perversiones que te espantarían de sólo imaginarlas y que ahora me consuelan, aquí en esta galaxia de luz fluorescente y góndolas del piso al techo, junto con la idea imperiosa de que deben existir mundos paralelos, quintas y sextas dimensiones, paraísos con sus vecinos infiernos poco diferentes entre sí; porque si no es así estamos a merced de una eternidad de pura mierda que sólo puedo tolerar imaginando aquellas orgías que me hacen sonreír y te motivan a tomarme del brazo, elogiando lo bien que compartimos nuestra vida de pareja y lo buen compañero que soy, lo cual escucho al volver a la realidad luego de un breve zamarreo que me saca de una felatio de antología, carajo, para preguntarme a mí mismo si traje la tarjeta de crédito y para que me conteste que sí, que menos mal, que merezco un beso por todo eso.


(*) Pareja, cambiando las consonantes, formaría la palabra “pajera”, que significa, en el léxico argentino, puñetera, mujer que se masturba, etc. (n. del a.)

35 comentarios:

Javier F. Noya dijo...

Cualqueir semejanza con la realidad es puramente intencional.

El Gaucho Santillán dijo...

Es un texto tan eclèctico como la realidad.

Te agarrò la "comezòn del sèptimo año"?

In abrazo.

TORO SALVAJE dijo...

Joder, que exhibición.
Esto ha sido algo grande amigo.
Mira que leo y leo y hacía mucho tiempo que no veía algo de tanto nivel.
Y lo digo por el fondo, por la forma y por el desparpajo con que está escrito.
Es para tenerlo pegado al espejo del baño y cada día antes de salir de casa leerlo con calma y luego salir afuera con la lección bien aprendida.
Hoy ovación larguísima por este regalo.
Gracias.

Saludos.

Javier F. Noya dijo...

Gaucho: ¡Ya tengo varias comezones jajajajaja! Por suerte no es el caso actual, es un estudio sociológico de las emociones despertadas en el supermercado. Y como el Dr. Fragapane no me dejó ningún escrito tengo que exponer lo que manifiestan los observados en el campo jajajajaja! Inconsciente colectivo de género? jajajajajaaja. Abrazo.

Toro salvaje: gracias por la crítica. Y en cuanto a que debería ser una especie de oración para empezar el día, coincido. Ahora compro por internet!

Pluma Roja dijo...

Al igual que los dos lectores anteriores, coincido con que el contenido y la forma son un regalo literario. Me gustó muchísimo.

Saludos cordiales.

Yoni Bigud dijo...

Vea, yo creo que un poco estamos a merced de una eternidad de pura mierda, pero también me gusta imaginar pequeñas redenciones.

Un saludo.

Rayuela dijo...

le diste la vuelta justa de tuerca para que este drama cotidiano haga reir (bizarramente, pero reir)
y como Toro, ovaciono largamente!

besos*

noah dijo...

Muy bien escrito, despues de estar muy bien pensado.

Realidades en ofertas, y el paraiso sin enterarse.

Felicidades Javier.

SUSANA dijo...

Deduzco que la cola en el supermercado fue larga, Javier!
Convertiste ese calvario (confieso lo que quieras en ese lugar, cualquier crimen...no hay peor tortura)en una pieza literaria de antología! Bravoooo!

Un Abrazo y de veras, Muchas Gracias por esta publicación! Me has hecho reír con ganas!

fiaris dijo...

Bueno que decirte ?¡genio!

A.R.N. dijo...

bue, bravo, bravo, bravo.
dio un vuelco ud senior. creaste un clima denso, molesto, humedo.
una maravilla. felicitaciones.
ah.. vino tinto, las cosas dulces caen mal.
bes

VeroniKa dijo...

buenaaaaaaaa! te faltó el "dejate de romper las bolas y vamos a la cama".
o a lo mejor es lo que hibiera dicho yo? o quiza lo dijiste pero de otra manera?

es tan cierto...

zayi dijo...

Te has lucido!!!! Que bueno ha estado!

Se parece a muchas parejas que conozco...a casi todas...a todas!. De verdad que has bordado la escena con una exactitud asombrosa que da miedo...No sé cómo sería estar con alguien que además de observador ( obvio) sea capaz de plasmar el fiel retrato en letras... yo temblaría de pánico y mediría palabras, sonrisas, lágrimas...
Muy bueno Javier.
Un beso.

MAGAH dijo...

Buenìsimo Javier, redondito, como imagino el mismìsimo universo!
Supermercados gigantes? Colas insoportables? Mensajes mentirosas de ofertas y beneficios? ¿Què es eso?... ya no forma parte de mi pajereada.


Beso!

GEORGIA dijo...

Gran texto...un placer...gracias por tus visitas

la reina del mambo dijo...

Un maravilla, es la primera vez que paso y después de esto me dan ganas de cerrar mi blog y esconderme debajo de la alfombra. Claro que las motivaciones son distintas.Y si puedo leer cosas como esta me conformo.

El Vocero dijo...

Después de todo, todos tenemos nuestro día de furia....(por así llamarlo)

Gracias por pasar.

Saludos

María dijo...

Un post con gracia, muy bien pensado, y es que eso de las grandes colas en los super, es un agobio total.

Un beso.

manu dijo...

Jajajaja, esos pequeños y caóticos sucesos cotidianos que nos pueden hundir en un martirio profundo. Somos hormigas, puras hormigas. No sé si viste "into the wild", pero cada día intento pensar que alguna mañana voy a tomar el otro camine, olvidaré el subte y mi escaparé del sistema.

Ah, y con bigote incluido, si.

Un abrazo

Horacio dijo...

Ufff, odio ir de compras al hipermercado y qué decirte, sólo alabanzas para tu texto, muy bien escrito para contar el sinsentido de que todo esté al alcance de la mano en un solo lugar. Me gustó mucho esto:

"como un esclavo hasta la caja donde una fila de inútiles voluntades están esperando que todo pase por el lector del código de barras y se compensen con lo que queda de ahorros en una cuenta hecha plástico magnetizado",

abrazo enorme. Un placer leerte, de verdad. Y conicido con Toro:
Esto ha sido algo grande amigo.

Otro abrazo

MR. MC.DONALD dijo...

WOW!!! ENHORABUENA!!! EXCELENTE TU BLOG, GENIAL ESTA ENTRADA!!! DE VERDAD TE FELICITO, ME GUSTA EL CONCEPTO QUE LE IMPRIMES A CADA DETALLE Y TE INVITO A QUE TE PASES POR MI NOSTÁLGICO, OSCURO, TRISTE Y DEPRESIVO BLOG DE INVIERNO PARA QUE ME DES TUS MAS SINCERAS IMPRESIONES AL RESPECTO. DESDE HOY TE SIGO. TE ESPERO POR EL MIO ...

www.juancarlosmcdonald.blogspot.com

Laly dijo...

Confieso:Leì tres veces esta maravilla que escribiste!

Coincido con Toro, es para pegarlo en el espejo del baño(o donde te plazca)y leerlo todos los dias.

Excelente!!


Saludos


LaLy

Trenaluna dijo...

lo que nos hace sentir cautivos de este mundo "actual", es justamente, donde debemos buscar los indicios de nuestros instintos de libertad.
Este texto, de alguna forma, habla de eso, de no dejarse atrapar...

Tuky dijo...

leí éste texto no sé cuantas veces en estos 4 días.

me llenaste de impotencia, me diste ganas de putear en voz alta, de mandar todo a la mismísima mierda (perdón por el léxico)
impotencia, y de la mucha.

el texto de principio a fin es excelente. EXCELENTE. sí, es excelente... pero esta impotencia ¿cómo me la saco?

besos

Javier F. Noya dijo...

Trataré contestar los comentarios, pues me siento agradecido al por mayor por vuestras apreciaciones. No prometo hacerlo siempre, pero prometo intentarlo.

Pluma: gracias, me alegro que lo disfrutes, es una de las razones para intentar escribir. Saludos afectuosos.

Yoni: coincido, de esas connotaciones nos alimentamos, y a veces -sin exagerar- tenemos suerte y ligamos alguna realización jajajajaja! Abrazo.

Rayuela: me alegra muchísimo que te haga reir, era la intención. ¿Bizarro? No sabés lo que pensaba el personaje jajajajajaja! Besos y gracias.

Noah: muchas gracias. Y es así, el paraíso no va de shopping, bah, eso creo, todavía no fui jajajajaja! Besos.

Susana: me alegro que te haga reir! Sí, son insoportables y esto fue una verdadera catarsis. Como dije en un anterior comentario, ahora compro por internet jajajajajaja! Besos y gracias por todos tus comentarios.

Fiaris: muchas gracias por el elogio. ¿Genio? Ojalá...no sabés las cosas que haría aparecer jajajajaja Besos.

Javier F. Noya dijo...

ARN: gracias, sí, es una parte que exploré bastante con algunos relatos. Y si la opción es vino tinto en lugar de dulce, coincido. A comprar sacacorchos si hace falta jajajajaja! Besos.

Veronika: varios lo hubiéramos dicho!! Pero no sé por qué en esos lugares la lengua se traba, o quizá sea que ves lo que te va a salir y te empieza a arder la salida y se te van las ganas jajajajaja!Besos apurados.


Zayi: es tal cual y creo que es una de las principales causales de separación, aunque no lo digan las estadísticas! Por eso ahora, como dije antes, compro por internet! jajajajaja Besos.

Magah: me alegro si te has librado de esta tortura moderna! Amén. Besos.

Georgia: gracias por pasar por aquí. Paso por tu blog porque me gusta lo que escribís, realmente me parece muy bueno. Besos y nos estamos leyendo.

Reina del mambo: Bienvenida y gracias. Y eso de esconderte abajo nunca! Todos tenemos algo que aportar y todo ayuda, nos hace disfrutar y nos deleita. Pasé por el blog tuyo y no dejé comentario, pero yo no podría hacer lo que vos encontrás y diseñás. Besos y nos estamos leyendo.

Javier F. Noya dijo...

Vocero: es un estudio de las caras que se ven en las filas ¡por favor, qué rostros! Y es una catarsis sin duda. Placer pasar por tu blog. Saludos y nos estamos leyendo.

María: muchas gracias por tus apreciaciones. Y coincido con lo último, es como perder horas de vida, como fumar jajajajaaja! Besos.

Manu: tal cual, y si se lleva nada más que un bigote, qué bueno! Así si se anda liviano y se puede vivir! Abrazo.

Horacio: Muchas gracias, por éste y todos tus comentarios. Creo que esta entrada se ha transformado en un grupo de autoayuda de trastornados por las filas del supermercado jajajajajaaja! Y si es así sacó número! Abrazo.

MR McDonald: muchas gracias por tu apreciación. Nos estamos leyendo. Saludos.

Laly: gracias por tus apreciaciones. Sí, como dije antes, tenemos que formar un grupo de autoayuda jajajajajaja! Pero también tenía el sentido de analizarlo más allá de la fila, y me alegro que se haya entendido. Besos.

Trenaluna: así es, no hay que dejarse atrapar. En cierta forma, tiene alguna relación con la entrada anterior. Besos.

Tuky: imaginate que la impotencia, para los varoncitos, encierra más connotaciones jajajajajaja! Y no sé qué decirte, quizá sea un movilizador de otras cosas para escribir y para estar alerta, porque si no terminás en la máquina de picar cerebros. Besos y muchas gracias por tus apreciaciones.

MTeresa dijo...

Impresionante relato el tuyo,
palabras hondas
que hincan el diente a la realidad
para volverla filosofía.

Verbo... dijo...

Si supieras que a veces tengo la esperanza en la vida del mas allá, de poder ser y hacer todo aquello que no me alcanzó realizar en esta vida, en este planeta.

Besos.

Miguel Ángel Gavilán dijo...

Como casi todos tus textos es raro... parece cierta música que en algún punto encuentra armonía. me gustó tu poema de Ceratti. Sigo tu blog aunque nunca escriba nada. abrazo a la distancia. Miguel

DANI dijo...

Menuda manera de representar lo irrepresentable. Y yo haciendo tontas fotos ;(

Si ya digo yo que quien lucha con la pluma siempre gana.

Un merecido aplauso PLAS PLAS PLAS

Un abrazo

Alma Mateos Taborda dijo...

Hacía tiempo que no leía algo tan magistral, de tanta calidad en todo sentido, que me quedo aplaudiento y tratrando de aprenderlo. ¡Genial! Un abrazo.

Javier F. Noya dijo...

Mteresa: muchas gracias. A veces tenemos que morder la realidad, es un poco lo que escribo en prosa, aquellas situaciones, detalles, soliloquios que la analizan más allá de lo aparentemente banal. Besos.

Miguel: muchas gracias por tu respuesta. Valoro mucho tu comentario. Abrazo.

Dani: gracias muchas. Pero no tires abajo lo tuyo, es muy bueno, lográs preciosas síntesis y yo no podría, por ejemplo, sacar esas fotos. Abrazo.

Alma: me hacés sonrojar! Es una especie de oración laica, es cierto. Besos y me alegro que lo disfrutes.

ALA_STRANGE dijo...

muy bueno

es muy punzante tu escritura

salud

✙Eurice✙ dijo...

Has derrochado filosfia ecléctica a espuertas,un bondage de pensamientos bizarros,ja,ja,ja.
Para tu desgracia despues de aqui allá no hay nada, somos polvo ¿recuerdas? por eso nos montamos esos mundo paralelos para poder seguir despues de aquí, viviendo en ellos...nadie ha vuelto, asi que esta todo dicho.
Siempre es un inmenso placer leerte
Saludos!

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