Sobre un accesorio necesario para el otoño

Author: Javier F. Noya /

Unos labios ajados

por tantos besos perdidos

tejía con la humedad

de este otoño de plomo

frases que, por su peso,

caían al vacío ni bien

traspasaban la ventana.

Sólo una,

remando con su propio lamento

y protegida por la niebla del tabaco,

quedó suspendida

en la deriva del cristal:

"llueve tanta melancolía...

y yo sin parapenas".

Otoño sobrante

Author: Javier F. Noya /

La sombra de hoy
es una muerte
que acaricia nuestro cuerpo
atado a la fatalidad
de una conciencia estéril:
las palabras que sobran
agonizan y se agotan
por remontar
este eterno principio.


Calor austero el del sol
que no sobrepasa
el resplandor del otoño
y anticipa a las semillas
su cercenado destino.

La vida es una sonrisa
de involuntario resucitado
que se revuelve en su deriva
comprobando la eternidad
como sobra de su materia.

Soltar las suelas de los pies

Author: Javier F. Noya /

Pude soltar
las suelas de mis pies.

Corrí liberado
por las cortinas alegres de la lluvia.

Mi rumbo no es un sentido.
Acaso los oídos
que perciben la rompiente ven mejor.

Tomado de las crines del sueño
galopo entre los gritos invisibles
mientras la lluvia alienta la creciente.

Naranja y azul,
estrepitosamente,
el aire seca y el pulso se expande,
un desesperado aro de brazadas
nos lleva más allá de nuestra piel.

Llegamos a una orilla
donde quisimos ahogarnos,
consumir todo el aire,
agitarnos con la rotura del mar
y donde,
también,
supimos amanecer.

Dos guitarras negras (para Spinetta, por su libro y por sus arpegios que suenan en mi Les Paul)

Author: Javier F. Noya /

Yo tengo dos guitarras negras.
Tensan sus cuerdas
y preparan sus versos
cuando el sonido de mi voz
pretende irse con el viento.

Yo tengo un consejero
que se oculta en sus sin color
por donde reptan
las metáforas del vuelo
y las alas de lo que tiene sentido.

Yo tengo dos guitarras negras
y una me inspira
y la otra me motiva
y las dos me obligan
a repetir sus tiempos.

Yo tengo seis cuerdas
y varios versos
que son abrazo
de su artesano
en esta noche sin festejo
ni rimas para la luna.

Yo tengo dos guitarras negras
extrañando a su creador
esta flaca madrugada.
Una descansa en la biblioteca,
en silencio,
la otra se acurruca en mi pecho,
sin decir nada.

Modernos post (mortem)

Author: Javier F. Noya /



Éste
es el tiempo
de una iglesia
dentro de su profecía:
fabricamos las herramientas
que harán cuña en la tierra
para calzarnos lápidas
sin grabar.


Tiempo que cosecha
la siembra del acero,
ritmo cardíaco del horario
que marca los diagramas
de nuestro pulso.

En esta sinrazón
la historia está cansada
y nos apila
para alimentar sus vampiros.

Éste
es el tiempo
que enreda con sus cuerdas
la huelga y el movimiento,
un hueco entre los pasos
de pies que ya no pisan
y flotan felices
con su deuda al día.

Haiku del ciclo

Author: Javier F. Noya /

Cuando el fruto
madura sólo piensa
en ser semilla

Esperanzas de riego

Author: Javier F. Noya /


Revolcamos palabras
en un desierto de silencios.

Esparcimos las ruinas
de lo que nunca hemos dicho.

Quizá brotes de encuentros
hagan sombra a sus ausencias.

Quizá horas diferentes
rieguen la aridez de no mirarnos.

Quizá manos de tactos sabios
humecten las frases resecas.

Cuando venimos del olvido del día
el goce exige muy poco:

Festejamos la metáfora que remonte
la altura de un grano de arena.